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Estaba agotada, una ola de pensamientos negativos y un río de emociones recorría mi cuerpo, no sabía exactamente que debía hacer, estaba allí frente al ordenador a un segundo de dar al botón de “PUBLICAR” antes ya lo había intentado y no fuí capaz ¿Qué pasó esta vez? Una voz gritó dentro de mí ¡HAZLO AHORA! Y di clic.

Así fue mi experiencia ayer mientras trataba por enésima vez dar al bendito botón, tenía aproximadamente 11 días con ese artículo escrito y no me atrevía.

Parece algo que no es propio de mí, para quienes me conocen saben lo decidida que soy, pero esta vez estaba atrapada en mi propia incapacidad adquirida por tantos autojuicios y querer hacerlo a la perfección, por lógica sé que detrás de esa búsqueda de perfección está esa chiquilla que fuí, “la perfecta” que a vista de algunos parece no equivocarse jamás, porque se convirtió en terapeuta y cómo es posible que ella sienta indecisión, incertidumbre o tenga pensamientos negativos; sí, muchos piensan así, pero aquí estoy para mostrar mi magnánima y hermosa imperfección.

Estuve 11 días creándome una historia de terror en mi cabeza llamada “Y SÍ…” donde surgieron miles de formas de destruir lo que mi corazón deseaba con tanta fuerza hacer, ESCRIBIR. Me cansé de darle vueltas al asunto y simplemente decidí hacerlo, publiqué, adivinen qué pasó dentro de mí en ese momento, NADA, en absoluto nada. La historia de terror estaba solo en mi cabeza. Había imaginado ese momento tantas veces que fue absolutamente natural, como si lo hubiera hecho cada día.

No puedes pretender seguir esperando el momento correcto, que los planetas se alineen o que tengas una aparición de un santo o mejor aún, de Dios. Cuando la respuesta a todas tus preguntas están en un solo acto, es imposible no darse cuenta sumiéndose en miles de actividades casi sin sentido, y yo tuve esa respuesta frente a mí siempre, escribir. Si era tan sencillo cómo no darme cuenta antes, cómo no ver las señales.

DEJA DE ESPERAR

Esto fue lo que pasó, estaba esperando ese momento perfecto, cuando aprendiera a hacerlo mejor o cuando leyera más libros en un año. Quedé exhausta, me pregunté ¿por qué ser egoísta con quien está buscando algo qué leer que le sirva para a encontrarse a sí mismo?, tal como en su momento lo hice yo, dejé de pensar en mí, en mi miedo al rechazo o a ser juzgada. Dejé de pensar en el resultado que quería y qué era lo que iba a obtener de todo esto, simplemente dejé de pensar, me enfoqué en aquella persona sea quien sea, que necesita leer esto para reflexionar y decidir hacer algo importante, aquella persona que aún no conozco y tal vez jamás vea, pero que esta buscando verse en un espejo hecho letras y éste es uno muy claro. 

Sé que hay muchas personas en el planeta buscando respuestas y no les basta la meditación, no les basta un consejo de un amigo o de su terapeuta y que por causalidad llegará a leer esto para poder decir “me cansé de esperar”. 

Esperar es positivo cuando la situación lo requiere, por ejemplo un embarazo, o conocer mejor a la persona con la que estás para dar un paso importante, cuando tenemos una fecha fija para salir de un trabajo que no nos gusta, etc.

El problema surge cuando nos acomodamos en la espera y se nos hace eterna, esto es un auténtico peligro para nuestros sueños porque los podemos destruir esperando cómodamente que algo mágico suceda. Así que es nuestra obligación como seres conscientes, que la espera sea justa, el tiempo necesario y cuando sientas que ya has esperado demasiado, aprieta ese botón, el que sea en cualquier situación, no lo tomes literal puede ser cualquier cosa, dar un paso, cambiar algo, salir de un lugar; en mi caso fue apretar el botón de “Publicar”.

Podemos hacer un ejercicio ahora mismo, ¿Qué es eso que estás esperando hacer y que por miedo no lo haces? Bueno, puede ser por otra cosa que no sea miedo, puede ser por cobardía o porque las circunstancias te lo impiden, no importa el motivo, lo que importa es que lo identifiques, ¿cuál sería ese primer paso que quisieras dar? Con sinceridad ¿A qué estás esperando? ¿Qué pasaría si lo hicieras ahora mismo? ¿Cómo crees que te sentirías?

Después de esto puede que ya hayas decidido dar ese paso, quiero animarte a que lo hagas, a que dejes de esperar por las circunstancias perfectas, nunca tendremos la certeza de sí eso que quieres hacer será lo que cambiará el mundo, lo que si sabemos con seguridad es que cambiará tu mundo y con eso es más que suficiente.

Que curioso, mira lo que dice Google sobre ESPERAR:

  1. Tener esperanza de lograr o de que se realice algo que se desea.
  2. Creer o saber que sucederá una cosa.

Tener esperanza

Esta la he tenido siempre, tengo el nivel de esperanza elevado al 1000, si estás respirando en este momento es posible cualquier cosa que desees por el simple hecho de estar vivo, mi mayor sueño y deseo es ESCRIBIR, aquí estoy aventurándome a esta experiencia con Esperanza y el más grande placer que jamás había sentido a nivel profesional, no sé si esto me dará algo material, pero tengo la esperanza de que que mi retribución por escribir es mucho más grande a lo que mis ojos pueden ver y con eso estoy servida.

Creer

Creer en ti primero, cómo cuesta creer en uno mismo, sobre todo cuando has tenido tantos condicionamientos a cuestas. No es nada fácil, si que hay personas que creen en sí mismas como algo nato de ellos, cosa que admiro, pero a mí me costó demasiado y hasta hace muy poco empecé a hacerlo.

No puedo darte en este momento ningún consejo al respecto, porque no es algo que se hace, es algo que se vive, existen algunas herramientas terapéuticas que ayudan en el proceso, aunque déjame decirte que no existe un secreto específico que de la noche a la mañana hará que creas en tí, lo único que puedes hacer es dejar de esperar el día en que empezarás a hacerlo y comienza por creer un poquito en  ti día a día. Puede que en otro artículo te cuente todo lo que hecho para que CREER EN MÍ se hiciera parte de mi vida diaria.

¡Sucederá, deja de esperar, actúa y sucederá!

Skarlet Castro

Y así culmina este segundo día de mi desafío personal #365escribiendo, déjame un comentario aquí abajo o en mis redes sociales, cuéntame ¿Cuándo dejarás de esperar?, también puedes dejarme por escrito alguna sugerencia de tema del que quieres leer en éste “EL RINCÓN DONDE ESCRIBO”

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1 Comentario

  1. Angel Joel

    Ufffff, justo ahora vengo leyendo éste escrito, en el «ahora» me encuentro en esa espera cómo la que narras, me identifican esas palabras, a mi también me tocará dar un «clic» y efectivamente la incertidumbre en ocasiones paralisa. Gracias por tus palabras!

    Responder

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