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LA VIDA SIEMPRE TE APOYA

Todos los seres humanos tenemos la capacidad de crear nuestra propia vida de la manera como queramos, la vida que tienes ahora es producto de tus pensamientos, creencias, deseos, valores y sueños. Hasta en el peor momento, la vida siempre está para apoyarte, solo debes escucharla.

Existen dos tipos de personas, las que escuchan a la vida y las que prefieren mantenerse en el tubo de la ignorancia donde lo único que se oye es el sufrimiento. Los primeros tienen una vida extraordinaria, su valor principal es la libertad y esto implica que la tienen en dinero y tiempo, son personas con alta vibración, magnetismo para las oportunidades y siempre están felices. Los segundos, no disfrutan de su vida, ni de su trabajo, trabajan horas y horas por un sueldo que apenas les alcanza para sus gastos o están siempre en deudas financieras, son fáciles de reconocer por la amargura o tristeza en sus rostros, incluso puede que estén en constante rol de víctima.

¿En qué se diferencian ambas personas?

Su principal diferencia está en su mente. Lo que piensas acerca de la abundancia y la prosperidad determinará la forma en como vives. Quiero ser práctica en este punto y enseñarte cómo superé la escasez mental que me tenía limitada durante años.

Uno de los momentos más difíciles que viví fue cuando estuve en necesidad y escasez, en un país nada próspero y con muy pocas oportunidades, lo único que tenía eran deudas. Estaba en un trabajo mediocre que apenas me daba para pagar los intereses y el alquiler. A este punto ya había tocado fondo, estuve varios días haciendo una sola comida al día para rendir lo que me quedaba de mercado, vivía sola y tenía un orgullo tan grande que no me dejó pedir ayuda de nadie. Los pensamientos negativos se apoderaron de mi mente y en consecuencia de todo mi ser, pero aún había algo de esperanza. ¡Esa voz! La voz susurrante de mi “yo autentico y real”.

Durante 1 semana entera estuve pensando las mil y una formas de hacer dinero para poder comer, nada llegaba a mi mente, solo la fuerte convicción de que había algo mejor para mí, al menos eso era lo que susurraba aquella voz. Uno de esos días pensé: “Si existiera para mí un trabajo en el que ganara suficiente dinero como para cubrir las deudas, pagar mis gastos y vivir tranquila”, haría lo que fuera por tener un trabajo así. Esto lo pedí con tanta fuerza, imprimí en ese deseo una carga emocional muy grande, tanto, que sentí que ya era real.

Pasados unos días, estaba en la recepción de mi trabajo mediocre, cuando llegó una amiga que llevaba varios días tratando de comunicarse conmigo porque tenía una oferta para mí. Allí estaba ¡EL TRABAJO SOÑADO!, me ofrecía un sueldo que nadie de mi rango ganaba en Venezuela, ¡Wow! No lo podía creer, el precio a pagar era que tenía que trasladarme cada día a esa empresa que quedaba a 2 horas de mi casa.

¿Qué creen que hice?

LO TOMÉ, no me importó el tiempo de traslado ni el sacrificio que suponía, ese era el trabajo que había pedido, no podía ser diferente. Con un poco de dinero que me quedaba para sobrevivir ese mes me fui a la librería y me compré varios libros de Autoayuda que leía en mis traslados. Realmente esto fue un regalo de Dios/ Universo, como quieras llamarlo. Trabajé con tantas ganas y gratitud, a pesar de que el trabajo que allí realizaba no era mi pasión, lo convertí en algo apasionante a través de la GRATITUD. Al cabo de 3 meses tenía todas mis deudas saldadas. Se supone que, si el trabajo era de lunes a viernes, tendría el fin de semana para descansar y no fue así, era tal mi enfoque por cambiar mi vida radicalmente que destiné los fines de semana para apuntarme a cualquier curso de crecimiento personal que conseguía.

No sé exactamente cuántos libros leí durante los dos años y medio que estuve en esta empresa, pero considero que fue mi trampolín hacia la vida extraordinaria que tengo ahora, me obsesioné con crecer, con ser mejor persona cada día, cambié varios de mis hábitos. Hice formaciones y hasta empecé a estudiar psicología.

Fue un empleo que aprecié mucho porque me impulsó a ver mi grandeza, me motivó a desarrollar habilidades y además me llevó a mi nivel más alto de competencia, hasta que pude decir, “he cumplido con este capítulo de mi vida, ahora yo crearé mi propia empresa, tal vez me convierta en mi propia empresa”. En absoluta confianza en mí misma me retiré de mi maravilloso Trabajo trampolín y ahora tengo ya 5 años creando cambios radicales, Redimensionado Mentes y ayudando a las personas a llevar su vida al siguiente nivel.

¿Por qué te cuento todo esto?

Porque la vida me mostró el camino y nunca lo juzgué, solo confié. Hoy quiero invitarte a que hagas lo mismo, si te encuentras en el punto en el que sabes que necesitas un cambio, dar un paso importante, tomar una gran decisión o simplemente soltar el control de lo insostenible, permite que la vida te apoye y te muestre el camino. Y cuando esto ocurra puedas decir SÍ en absoluta confianza dejándote guiar hacia lo que deseas. Aunque tengas que hacer un esfuerzo ¡Hazlo!

La vida te sorprenderá si estás abierto a hacer todo lo que debas hacer, esto pasará en el momento menos esperado. No tienes control sobre las mil y una formas en como esto puede ocurrir solo puedes estar disponible y fluir hacia el resultado. Recuerda que muchas veces nosotros mismos nos bloqueamos todo camino que nos conduzca hacia nuestro más alto potencial debido a los patrones mentales que nos mantienen en el mismo lugar, nos cerramos las puertas a las oportunidades y así pasen, ni las vemos porque la ceguera del corazón es más fuerte que la de los ojos. Tienes derecho a tener una vida grande, extraordinaria, construida por ti mismo, por el solo hecho de ser quién eres.

Eres tú y tu actitud ante la vida, lo que determinará tu futuro. ¿Qué es eso que deseas con tanta fuerza? Piensa ahora, y vuelve a pedirlo con muchas más ganas de obtenerlo, siéntelo en tu cuerpo, Visualízalo en detalle. Cree que es posible y luego suelta el resultado. Eso sí, debes estar atento a las señales, la oportunidad llegará a ti tantas veces sean necesarias para que la tomes y te apoderes de eso que deseas. Recuerda que siempre hay un precio a pagar y esto no lo veas como negativo, tómalo como parte del proceso y disfruta del aprendizaje que te dará.

Has superado tantas batallas en tu vida, que ya le has pillado el truquito a cómo salir de la adversidad, así que deja el miedo y pide con absoluta confianza que la vida apoyará cada paso que des y te equipará de esperanza para que no te rindas, porque irás hacia adelante con el enfoque puesto en esa vida brillante y mejor que te mereces.

Gracias por leer parte de mi historia y todo este artículo hasta el final.

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Cuéntame ¿QUÉ ES ESO QUE DESEAS CON TANTA FUERZA? ¿En qué área de tu vida tienes problemas y quieres ese empujón de la vida para solucionarlo?

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